En este mes de septiembre hace 25 años ocurrió una gran catástrofe la cual dejo marcada a la sociedad y al país. Recordando a los fallecidos y a los héroes que poniendo en peligro sus vidas salvaron a muchas personas de los escombros en los cuales se encontraban. Edificios destruidos, gente desaparecida, gritos y llanto era lo que en esa mañana del 19 de septiembre de 1985 se escucha en el centro de la Ciudad de México.
Una mañana del 19 de septiembre de 1985 la Ciudad de México se estremece. Cuando a las 7 horas con 19 minutos, el suelo se empieza a mover. Un temblor de 8.1 en la escala de Richter azota a la Capital, la cual duro aproximadamente 2 minutos, los cuales fueron de agonía y desesperación. El epicentro se encontró en Lázaro Cárdenas, Michoacán.
Al día siguiente 20 de septiembre a las 7 horas con 37 minutos de la tarde hubo una réplica con una magnitud de 7.3 en la escala de Richter, la cual causo un pánico frenético en la población, muchos de los edificios que estaban inestables terminaron por sucumbir.
La ciudad se encontraba desecha, una densa capa de polvo que cubría las calles, personas desesperadas pidiendo ayuda y gente tratando de levantar escombros para encontrar a sus familiares. Entre los edificios que sucumbieron al terremoto fueron, el edificio Nuevo León donde albergaba a más de mil doscientas personas, el Hospital Juárez, el Hotel Regente, Televicentro, varias fábricas de costura y muchos edificios más, de los cuales se calculan unos 30 mil y 60 mil con daños parciales.
Una mañana del 19 de septiembre de 1985 la Ciudad de México se estremece. Cuando a las 7 horas con 19 minutos, el suelo se empieza a mover. Un temblor de 8.1 en la escala de Richter azota a la Capital, la cual duro aproximadamente 2 minutos, los cuales fueron de agonía y desesperación. El epicentro se encontró en Lázaro Cárdenas, Michoacán.
Al día siguiente 20 de septiembre a las 7 horas con 37 minutos de la tarde hubo una réplica con una magnitud de 7.3 en la escala de Richter, la cual causo un pánico frenético en la población, muchos de los edificios que estaban inestables terminaron por sucumbir.
La ciudad se encontraba desecha, una densa capa de polvo que cubría las calles, personas desesperadas pidiendo ayuda y gente tratando de levantar escombros para encontrar a sus familiares. Entre los edificios que sucumbieron al terremoto fueron, el edificio Nuevo León donde albergaba a más de mil doscientas personas, el Hospital Juárez, el Hotel Regente, Televicentro, varias fábricas de costura y muchos edificios más, de los cuales se calculan unos 30 mil y 60 mil con daños parciales.
Después se descubrió que:
“la mayoría de los edificios caídos o dañados, especialmente los oficiales, habían sido construidos en tiempos recientes con materiales de baja calidad para cometer diversos fraudes o para abatir costos”1
En esos momentos de pánico nunca falto la esperanza, muchas personas se empezaron a formar, a organizar, no esperaron una respuesta del Gobierno. El regente Ramón Aguirre Velázquez y su instancia gubernamental a su cargo no tuvieron la más mínima reacción, siendo superada por la sociedad civil ampliamente. El ejército se dio presente pero no para rescatar personas si no para poner orden.
El Hospital Juárez uno de los edificios derrumbados se dieron los primeros milagros de vida, recién nacidos aun con vida, lo cual dio esperanza a muchas personas, mientras que en el edificio Nuevo León también se vivían momentos críticos, el cantante de ópera Placido Domingo buscaba a sus familiares enterrados entre los escombros.
Durante la noche, que era obscura por la falta de electricidad, agua y transporte, se colocaron campamentos en las calles para a la ayuda médica y para encontrara a personas desaparecidas.
El estadio de Beisbol del Seguro Social se uso para acomodar y reconocer cadáveres a los cuales se les ponía hielo para retrasar la descomposición de los cadáveres. Las primeras cifras de fallecidos fueron de 6 mil a 7 mil, pero datos revelados después de un tiempo se dio a conocer que fueron entre 10 mil a 40 mil personas.
Para concluir, el terremoto dejo muchos daños materiales como psicológicos, con este suceso se pudo ver la solidaridad de la sociedad, como también mucha gente se dio cuenta del mal gobierno en el que se encontraba en ese momento. Lo que mucha gente se pregunta es ¿México estaría preparado para otra catástrofe como está?
1: (J.Agustín pag.86-1996 tragicomedia mexicana 3)
Biblografia:
Proceso No.1768 19 de septiembre del 2010
Tragicomedia mexicana 3, José Agustin, editorial Planeta.
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